lunes, 10 de septiembre de 2012

Ciclorrutas IV. Valdorba oriental (montes de la Valdorba)

Orísoain, último miércoles de agosto.

Me levanto temprano, y desayuno bien, porque la ruta que tengo pensada hacer hoy me va a costar un rato. Aunque la pereza es inmensa, y sólo las farolas y los tardanos de fiestas de Barásoain se resisten en algún lugar a la boca negra de la noche.

Salgo a las 6:46 de Orísoain, dejándome caer por la carretera (NA-5152), hasta salir a la comarcal (NA-5100). Tras pasar sobre el río Cemboráin, o lo que queda de él, tomo el primer cruce asfaltado a la derecha. Es la pista que comunica Orísoain con Eristain y Solchaga.

Cruzo la carretera (NA-5151), junto al pozo, y sigo por la carretera sin nombre que me llevará a la de Mairaga, al cruce de Olóriz (NA-5010). La sigo dando pedales, pasando por Oricin (7:06) y junto a un campo donde el sonido repetitivo de la bici hace que una familia de jabalíes que desayunaban algo se alejen del borde de la carretera (7:09).

Enseguida llego al cruce de Unzué, rumbo al Carrascal. La peña me mira, erguida entre la oscuridad que antecede al alba, como preguntándome porque dejo la Valdorba; pero no lo hago, luego nos vemos, le contesto... Quito ya las luces de la bicicleta, y me meto en el bosque de la campa (7:13); espero que por aquí no anden ahora muchos jabalíes. Lo que si me sale es un conejo, a toda pastilla en cuanto me acerco (7:14) al salir a la vía de servicio de la autopista. Tras algunos botes alcanzo el cruce con la pista asfaltada de las canteras. Parada técnica (7:19-7:22) para quitarme el chaleco reflectante. Aunque está nublado, habrá luz la próxima vez que pise la carretera.

 


Y ahora empieza lo bueno. Tomo el camino de la pequeña foz de Peñartea (7:27), y doy un buenos días a los soldados que se equipan para su mañana de prácticas en la pared. Pero ni me contestan; me parece que lo último que se esperaban era a un pirado con la bici a esas horas por allí. El ascenso es majo; al principio está bien, pero luego hay algún que otro escalón.

Vuelvo a la Valdorba al entrar en el camino recto que atraviesa el pinar (muga de Unzué) y divisar, ya con la luz del amanecer que dejan pasar las nubes, el perfil de la Peña Unzué (7:40). Aunque recuerdo que había camino por la derecha, decido ir a lo seguro, y me voy por la izquierda, porque sé que aquel ramal enlaza con las pistas que hicieron para sacar leña hace pocos años. Alcanzo el cruce con la pista de gravilla blanca (7:47), que luego pasa a ser una cuesta de cemento.

Llego a Unzué y por un lugareño me entero de que el camino a Echagüe se coge donde las piscinas. Tras una pequeña búsqueda (7:57) lo encuentro por fin (en la calle homónima, claro) y lo sigo. Es la peor parte del camino; si subiendo por Peñartea había escalones, aquí hay que trepar directamente con la bici por algunas piedras. Si no se tiene cierta velocidad y no se abordan los peldaños por el punto más estrecho, podemos caer o deslizar. Menos mal que llego, de una santa vez, a la carretera de Echagüe (NA-5030) y poco después al cruce de la pista del parque eólico (8:11).

Asciendo por la pista de gravilla hasta alcanzar mi referencia particular, B1.12 (8:38). Y sigo y sigo por el parque eólico en una jornada casi perfecta: nublado, calor justo, escasa circulación y naturaleza circundante hermosa. Algún caballo se me queda mirando al pasar, pero no le devuelvo el saludo porque mi pensamiento se bate contra sí mismo en dos debates trascedentales: el primero, es sobre si todos los molinos de torre blanca se llaman BX.X y los azules AX.X o si no tiene nada que ver; el otro es sobre si, en los últimos molinos, cubierto de nubes, me lloverá o no. Ambos serán desvelados más adelante.

Yendo hacia el último tramo de molinos cojo una cuesta recta que ya conocía de otra vez (ver el capítulo II de las ciclorrutas) y viendo que no viene nadie alcanzo el pico de velocidad de la travesía casi sin darme cuenta. Y no lo digo más que para advertir: ojo, aquí toda precaución es poca. Un leñazo bien dado, además de que salvo los de mantenimiento del parque no pasa ni cristo por ahí, puede ser fatal.


Llego por fin al útlimo tramo de molinos (los bautizo como los Molinos Azules, por el color azul de su torre), saco una fotico al valle de Leoz (9:00), me regocijo con la vista y me pongo a almorzar junto al último de los molinos, llamado A4.10 (9:04).


El medio bocata de chorizo y queso me sienta tan bien que estoy a punto de comerme allí mismo el otro medio, pero me contengo, que todavía me queda un trozo. Media botella de agua, y a la bici de nuevo. Me da pena irme, se está a gusto, pero bueno, hay que seguir. Al menos no ha llovido.

Continuo por la pista forestal (9:10) un pequeño tramo. Al salir a la cresta del monte, obtengo una visión espectacular del valle de Ibargoiti, y paro para sacar un par de fotografías de la Higa de Monreal y la Peña Izaga (9:13) con sus sombreros de nubes.


Después de esto, una cuesta abajo y me topo con el cruce (9:15) que me puede llevar a Iracheta (derecha) o a otros desconocidos lugares si tomo la opción B (izquierda). A estas alturas me resulta meridianamente claro elegir. Adjunto imagen del cruce, con mi decisión (delego voto en mi bici).


Por aquí, entre gravilla y una cuesta de cemento al principio, se alcanza fácilmente Iracheta (9:27). Como probablemente parte del pueblo duerma todavía y soy buen ciudadano, me declino por no atravesarlo y bajarme por el camino que me conduce de nuevo a la carretera de Leoz (NA-5100). Remonto la carretera de Sabaiza (NA-5153) hasta llegar al portillo (9:56), de donde cojo la pista de gravilla, de nuevo, que me llevará hacia el parque eólico de la sierra de Guerinda.

Voy yo concentrado en el segundo dilema del día (¿A para azules, B para blancos?), cuando a las 10:00 clavadas me pasa por encima un helicóptero militar tipo Puma o Cougar, viniendo del oeste, dirección Sabaiza. Parece que los soldados se han aburrido de colgarse de la pared, y van a hacer algo más entretenido.

Cuando se va el pajarito, mi atención se centra en la puñetera cuesta de Monte Julio (capítulo III), que esta vez la subo del tirón. Y como sé que no va a haber mayor esfuerzo en todo el recorrido, decido que me he ganado un minipunto y el otro medio bocata, y me paro en una curva (10:20), antes de una bajada suave, y me como el otro medio bocata, y dejo seca la botella. Me queda poco, me digo. Son las 10:29 cuando arranco, siguiendo de lejos al otro ciclista que me ha preguntado al subir la cuesta de Monte Julio por el molino de piedra, y que por fin ha dado la vuelta (ya le he dicho que por ahí no era, pero se le veía con afán exploratorio).

Sigo con mi debate interior sobre el color de los molinos, pero en estas estoy cuando llega a mis oídos el sonido grave y cíclico de ¿una cafetera? ¡No! La mole verde un Chinook (10:32) pasa sobre el bosque en hacia Sabaiza. Más juegos de guerra, o los talibanes han llegado a Sangüesa. En cualquier caso, suena como un tractor Lanz, pero por el aire. Confirmo con pesadumbre cómo la memoria de mi teléfono se ha llenado, y no puedo sacarle una foto.

Y siguiendo por la pista, con todos los molinos saludándome como posesos con sus tres brazos, desciendo por la pista de cemento y llego al Alto Lerga (10:40), curzando la carretera que viene de Pueyo (NA-5110). Y sigo pista adelante, y venga pasar junto a los molinos, la Valdorba a mi derecha, la Ribera -tras Guerinda- a mi izquierda. Hasta que, por tomar una referencia, alcanzo un altico con el señor molino C2.7 presidiendo el lugar (10:47). Y aquí se resuelve el segundo misterio: no, no tiene nada que ver el color de la torre, porque C no sé de que podría ser, de cyan, o de color café, o crema, pero el palo de C2.7 es más blanco que la leche. Como no sea C de cebolla... 

Con el dilema filosófico del día resuelto alcanzo, por la pista de cemento que nace en el Alto de Lerga el molino de piedra (10:50), y vuelve la gravilla blanca a mi vida ciclista. A las 11:00 me percato de que la rueda trasera está un poco baja. Paro un momento a hincharla, temiéndome lo peor. Y continuo un poco, pero me doy cuenta de que sí, está pinchada, con lo que resuelvo parar en el primer molino que pille (11:11). Y le toca a B2.13 (¡13 tenía que ser!).

Y bueno, lo que pasa ahí es un cúmulo de despropósitos: estando ya a la vista de Sánsoain, quito la cámara e intento averiguar el origen del pinchazo. Y no lo veo, por más que lo oigo nítidamente a pesar de pesado del molino, que no para. Y lo siguiente: decido probar la cámara de repuesto antes de colocarla, que tiene algún parche ya. Y resulta que revienta por uno de éstos. Por suerte, más bocata no tendría, pero cámaras de reserva llevo tres. Y menos mal. Entre una cosa y otra, se me hacen las 11:34, con lo que me incorporo rápidamente al... ¿tráfico? Pista adelante, y caminito del monte Guerinda, y del cruce de Sánsoain (11:40), que alcanzo tras una bajada precavida (11:50).

Me tiro carretera abajo (NA-5163) hasta el cruce (11:53) con la de Olleta. Y de ahí (NA-5110) subo un poco, hasta que cojo la pista de cemento que me lleva a Bézquiz, de aquí la pista a la carretera de Amátriain (NA-5161), y de aquí a unos metros la pista asfaltada que me lleva a casa. Llego a la muga de Orísoain (12:16) y de ésta a la Cruz de Ujué (12:18) y de aquí a casa en un periquete (12:20), y al llegar sale el sol.

Y las conclusiones:
Tiempo total: 5h 34min. 
Tiempo de paradas (por almuerzo o reparaciones): 45min. 
Tiempo de marcha: 4h 49min. 
Distancia: 67'48Km. 
Velocidad media: 14'01Km/h. 
Velocidad máxima: 57Km/h. 
Velocidad mínima: 5Km/h (camino pedregal Unzué-Echagüe, cuesta de Monte Julio).

El recorrido está muy bien, ya que circunda la Valdorba por su zona más montañosa. Pero recordad llevar bien de agua, y cámaras de repuesto.

¡Hasta la próxima!

lunes, 27 de agosto de 2012

Ciclorrutas III: Valdorba sudoriental

Valdorba. Un viernes de agosto de 2012...

Dos intrépidos ciclistas salen de Orísoain (7:04) rumbo a Leoz (NA-5100). Pocos automóviles se cruzan en su camino; los pueblos de Artarian, Amunarrizqueta e Iracheta duermen; las piedras de Iriberri les miran tranquilas desde su fuerte de pinos sobre el valle; Leoz y Uzquita reciben a los viajeros con un clareo sobre el cielo, algo nublado.

Los ciclistas toman la carretera de Leoz a Sabaiza (NA-5153). El amanecer les recibe junto al portillo (7:55), pero con el sol a incipiente a la izquierda toman la pista blanca, rumbo al sur. El camino recorre la linde valdorbesa con el valle del Aragón, por la sierra de Guerinda; está bien marcado, pero el firme de gravilla muy suelto. Al poco de empezar, a la altura de Monte Julio, una fuerte pendiente hace detenerse a uno de los jinetes sobre dos ruedas, que no tarda en retomar la marcha. Después, las curvas provocan algún derrape. Pero todo marcha bien.

Los gigantes cervantinos saludan al paso con los brazos bien abiertos. Se acaban de despertar y se agitan al viento. El ulular triple de cada uno de ellos es la constante de esta parte del viaje. Un descenso y aparece la carretera (8:46) que lleva al Alto de Lerga (NA-5110), y tras ésta, a la derecha, el camino continua en forma de rampa de hormigón, hacia arriba. 

El camino se suaviza, hay menos desnivel, y siguen los aventureros a la sombra de los molinos. Junto al camino hay un molino reconstruido, que aunque ya no baila al viento instruye e inspira a sus jóvenes hermanos. Más adelante, llega un punto en el que una pequeña pila de hormigón se hiergue, como queriendo imitar a los molinos, pero sin brazos. Es el vértice geodésico (9:02) que reza lo siguiente: Monte Guerinda (878'30m). Es el punto que da nombre a la sierra; la vista es fabulosa. 

No extraña que quien subiese ahí en otras épocas se sintiese rey; la extensión de tierra es inabarcable. No sólo se ve la Ribera navarra entera, sino que a lo lejos, entre la bruma, el Moncayo inmenso mira de soslayo. Quizás en otra ocasión.

Algunos molinos se han detenido; más absortos todavía con las vistas que los viajeros, o quizás almorzando. En cualquier caso hay que volver a casa. Comienzan un descenso vertiginoso (9:05), en el que de nuevo el firme hace de la prudencia obligación, hasta que alcanzan Sánsoain (9:16). Entre el nuevo hotel y las instalaciones del tiro, otro descenso (NA-5163, carretera de Sánsoain) hasta alcanzar de nuevo la carretera que lleva al Alto de Lerga (NA-5110, cruzada antes), la cuál se sigue esta vez a lo largo de kilómetro y medio. 

Y tanto descenso trae sus consecuencias. Una rampa de cemento (9:26) es el único camino hábil por aquellos lares hacia Bézquiz. La subida comienza fuerte, pero se alcanza el casi despoblado enseguida (9:35). Sin acercarse al pueblo, por un camino se accede a la carretera de Amátriain (NA-5161), que los jinetes biciclistas recorren durante a penas trescientos metros. Un cartel de madera señala Orísoain por la pista asfaltada.

Por tierra de sobra conocida, pasan la muga junto a la fuente (seca) y alcanzan el alto de la Cruz de Ujué (9:44) y retornan al hogar (9:46). Una buena forma de pasar la mañana. Pan, queso, chorizo y bebida fresca calman al cuerpo.

Y el viaje en datos:
Tiempo: 2h 42min.
Distancia: 40'86Km.
Velocidad media: 15'13Km/h.
Velocidad máxima: 56Km/h (observada, en algún punto quizás haya sido algo superior).
Velocidad mínima: 5Km/h (en la falda de Monte Julio).

Esta vez no ha podido haber imágenes, pero ha hecho una mañana espléndida.

¡Hasta pronto!

domingo, 26 de agosto de 2012

Ciclorrutas II: Valdorba nororiental

¿Qué se puede hacer con una bicicleta un jueves espléndido de sol por la mañana en la Valdorba? Si frente a nosotros tenemos el parque eólico de Echagüe y no nos apetece pensar, recorrerlo es una buena opción (aunque sufridilla).

Salimos desde Orísoain (11:59)  y dando pedales cruzamos el Cemboráin por la NA-5100 (Garínoain-Leoz) y nos encaramamos, por la pista asfaltada, hacia el cruce con el caserío de Eristain. Seguimos y pasamos la NA-5151 (Garínoain-Solchaga) dejando Solchaga a la derecha, y cogiendo la carretera sin nombre que nos lleva al cruce con la NA-5010 (Carrascal-Bariáin) a la altura de Olóriz (12:09). 

Pasamos la amplia travesía de Olóriz, con sus casi tres metros de anchura, pegadicos al arcén (y si no lo vemos nos lo podemos imaginar) si viene coche, o tractor. Y subimos una cuesta y bajamos otra, y alguna curva por aquí y otra por allá, y como quien no quiere la cosa dejamos Oricin a la derecha, y llegamos al cruce de Echagüe (12:14) y tomamos la NA-5030 (NA-5010-Echagüe).

Cualquier atisbo de diversión, cualquier sonrisa y alegría se evaporan a partir de este punto. La fuerza de la gravedad hace que dar pedales ya no sea tan fácil y a las 12:31, con la lengua fuera y el corazón desbocado, alcanzamos el cruce para subir al pueblecito de Echagüe o al Parque Eólico de Alaiz-Echagüe. Nos decantamos por este último, como Don Quijote.


Seguimos la pista blanca de gravilla, ascendiendo, hasta llegar a lo alto de una cuesta abajo (¡por fin!) donde a la sombra de un árbol aprovechamos para echar un largo trago de agua (12:54). Como referencia, señalar que el primer molino a la derecha, pista adelante, está señalizado como B1.12. La imagen de arriba es de un poquito antes; al fondo se puede apreciar la brecha rocosa del Carrascal.

Andando el camino dejamos de largo varias hileras de molinos, y pasamos junto a otra barrera abierta sobre la pista de gravilla blanca: entramos en el Parque Eólico Experimental de Alaiz, al parecer propiedad del CENER (hay un edificio con esas siglas un poco más adelante). 


Debe ser un muy buen lugar para probar molinos, pero es una pena que tuviesen que construirlo atravesando uno de los pocos y más sureños hayedos que hay en Navarra. Eso sí, el fresquito del hayedo se agradece.

Son ya las 13:30, y ahora lo propio es buscar una salida hacia el valle de Leoz. Preguntamos a un tipo de Seguridad del parque, que nos dice que por ahí no hay salida hacia la Valdorba, sólo algún sendero hacia Yárnoz (Valle de Elorz). Con el estómago haciendo ruiditos eso nos lleva, tras charlar de lo humano y lo divino con el hombre (tiene ganas de hablar) a volver sobre nuestros pasos hasta un cruce de la pista blanca que conocíamos de alguna salida anterior y seguirlo con la esperanza de aparecer aunque sea en Olóriz.

La pista de gravilla pasa a ser un camino sin más, aunque cuidado y por lo visto transitado (no está demasiado sucio). En el tramo en el que desaparece el bosque a la izquierda, vemos porqué no tiene salida el parque del CENER (acaba en un peñasco), y más adelante nos topamos con una vista majestuosa de la Peña Izaga.




Sobre las 14:00 alcanzamos un portillo, en el que hay dos opciones: continuar el camino ascendente, que pasa a ser un hueco con roderas difusas entre hierbajos, o seguir por una pista de gravilla, descendente. No es difícil elegir. Al principio, la pista -muy cuidada- parece otro camino hecho para extraer leña (hay a los lados, en alguna curva) pero al empezar a ver en las laderas viejas bordas de piedra de cuando los pastores subían por allí y al bajar tanto la pista, podemos adivinar que eso tiene que llegar a algún pueblo sí o sí. Y efectivamente, al poco vemos el campanario de piedra. Porra: ¿Iracheta? ¿Leoz? Hmm, no sé, ¿Pueyo?

Pues resulta que es Iracheta (14:15), bonito y cuidado lugar, pero no hay ni dios por la calle porque estarán comiendo. Saludamos al paso al señor hórreo y bajamos a la NA-5100 (Garínoain-Leoz). Nada impide que lleguemos a la SCDR Cemboráin (14:29) y tomemos el helado de la victoria.
Además de que el helado y otro largo trago de agua sientan perfectamente, hacemos balance:
Tiempo: 2h 30min (clavadicos, aunque se puede bajar si no encuentras al guarda parlanchín).
Distancia: 33'90Km.
Velocidad media: 13'56Km/h.
Velocidad máxima: 65Km/h (gravedad a favor).
Velocidad mínima: 5Km/h (gravedad en contra).

Y con las tripas rugiendo cual leones, nos vamos a comer.

¡Hasta pronto!

viernes, 24 de agosto de 2012

Recuerdos

Aunque en ocasiones estemos lejos de ese rincón del mundo tan querido por algunos de nosotros, hay cosas que nos hacen recordar de dónde venimos, y hacernos pensar a dónde vamos.

Después de sumirme en hora y pico de baño testosterónico en forma de película yanki de tiros, de buenos y malos absolutos, gracias a este vídeo he recordado un bosque donde yo también jugaba; he recordado Orísoain.

La canción es hermosa, y el vídeo también. Disfrutadlo, si queréis.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ciclorrutas I: Pamplona - Orísoain

¿Se puede llegar desde Pamplona a Orísoain de una forma aceptablemente rápida y sin tocar el coche? ¡Sí! Sólo necesitamos haber comido bien y una bicicleta. Vamos a verlo.

Como cada uno vive en su casa (gran perogrullada) comenzamos el viaje desde la última calle de Pamplona por la que pasaremos. Así, salimos desde el carril bici de la calle Fuente del Hierro a las 17:42 de una agradable tarde de verano. De ahí bajamos por el carril bici del campus de la Universidad de Navarra hasta el puente de Acella Landa (el del Camino de Santiago). Nos espera una bonita cuesta arriba por el carril bici de la NA-7027 (Pamplona-Cizur Menor) hasta Cizur Menor. Terminamos el ascenso por la calle Camino Irunbidea y bajamos después por la calle Camino de Esparza, hasta el límite del casco urbano de Cizur Menor, de donde parte la NA-6000 (Cizur Menor-Campanas).

Seguimos en esa carretera, dejando a la derecha los pueblos de Esparza de Galar (en un alto) y Arlegui (tras una ascensión de varios kilómetros). Antes de llegar al siguiente pueblo, dejamos definitivamente atrás la Cuenca de Pamplona, y comienza una suave cuesta abajo que nos lleva a Subiza y después a Olaz-Subiza (¡cuidado con los camiones!). Pasado este último pueblo, llegamos al puente sobre la vía del tren, cruzamos por la rotonda de la Avenida de Zaragoza de Campanas (N-121) y hacia las 19:02 pasamos bajo el puente de la AP-15 y tomamos la vía de servicio de la autopista.

El comienzo de ésta está lleno de vegetación (en San Pelayo hay caminos abandonados con menos matojos), y en un punto al poco de empezar hay un arroyo (sí... alcantarilla, manantial, cosa que echa agua sobre el camino hasta inundarlo, llámalo como quieras) que cruza el camino, y nos ponemos yo y la bici como un dios llenos de barro (se atasca la cadena cuando pongo el plato pequeño). Seguimos por este carril-selva, que después mejora considerablemente, hasta llegar a la rotonda de acceso a las canteras desde la N-121 y de entrada a la AP-15 (rumbo al peaje...).

Tomamos la tercera salida en esta rotonda, para continuar por la vía de servicio de la AP-15 hasta llegar a las inmediaciones del campo de fútbol de Unzué, donde simpáticos domingueros canosos sin camiseta nos saludan desde las hamacas plegables junto a las que están, ya recogiditos, los manjares que han traído en las fiambreras y/o neveras portátiles. Por los caminos de por aquí podemos tomar cualquiera, menos los que suben, a nuestra izquierda, hacia las canteras abandonadas o hacia San Bernabé (para otra ocasión). Es aconsejable ir por el linde del bosque, hasta el campo de fútbol, de ahí enseguida salimos a la carretera y no nos perdemos.

Cogemos ya la NA-5010 (Carrascal-Bariáin) dejando a la izquierda las localidades de Unzué, Oricin y Olóriz, pero la dejamos en el cruce que hay pasado este último pueblo para ir camino hacia Solchaga por una carretera asfaltada sin marcas (o con pocas, que por no tener no tiene ni nombre). Continuamos, por un recorrido de sobra conocido, cruzando la NA-5151 (Garínoain-Solchaga) frente a Solchaga dejando este pueblo y el caserío de Eristain a la izquierda. A las 19:32 vemos por primera vez Orísoain descansando sobre un alto, bajando ya la cuesta hacia la NA-5100 (Garínoain-Leoz). Torcemos a la izquierda en el cruce hasta llegar, pasado el puente sobre el río Cemboráin, a la salida de Orísoain.

Llegamos a la SCDR Cemboráin 19:39, con el cielo bastante nublado, con el balance siguiente:

Tiempo: 1h 57min.
Distancia: 30'54km.
Velocidad media: 15'66Km/h.


En la piscina nos tomamos un helado la mar de agusto y echamos un largo trago de agua. Y como todavía nos quedan diez minuticos antes de cerrar, nos damos un bañico.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 14 de octubre de 2009

Adiós, compañero

Con la venia del administrador...

Aunque me cueste mil demonios y algo de agua en los ojos hacer bajar cada tecla, necesitaba ponerlo en algún sitio.

Necesitaba decir que en cada lugar que visito te imagino olisqueando, metiendo el morro y poniéndolo todo tibio de babas y pelos, buscando con tus vivos ojillos marrones y tu olfato curioso y ágil algo interesante para comer o con lo que pasar el rato. Cuando veo a alguien impecablemente vestio te pinto a su lado como cuando salías, mojado y lleno del barro de los charcos, dispuesto a sacudirte donde querías.

Necesitaba decir que, a cada puerta que abro, te recuerdo en casa rascando para poder entrar, o salir disparado hacia la hierba, al oír las cortinillas o el pestillo, y rememoro tus saltos al pedir comida, pasear o sólo para jugar. Y que, cuando subo al coche, recuerdo cuánta afición le tenías, ojeando a conciencia el veloz exterior, con el hocico tan pegado a la ventanilla como las piedras al suelo.

Tenía que escribir, aunque los árboles intenten ocultarlo, que oigo el eco de mis pasos solitarios por los bosques, que se han separado para siempre de los tuyos. Que, después de once años y medio, no puedo evitar sentirme cojo, ciego y sordo en el monte; y que el camino lo hacía al andar, pero contigo al costado, siempre buscando algo que nunca encontrabas.

Que ahora sólo te busco a ti y no te veo, no te encuentro... Llamo y silbo, y no vienes.

Y que te quería como a un hermano, y que si existía una persona en el mundo en la que confiaba, ésa eras tú. Que recuerdo el olor a tu pelaje marrón y negro, a perro fiel y sufrido, y que me resulta difícil andar sin mi leal compañero de aventuras.

Que me cuesta ver tu collar vacío...

No engaño a nadie si digo que nunca me había sentido tan solo...

Descansa en paz, amigo.

Adiós, Beltza.


Beltza (Noáin, 27/03/1998 - Orísoain, 10/10/2009)

martes, 9 de junio de 2009

LO TENEMOS!

Después de un tiempo sin saber su identidad, las numerosas pistas e indicios que ha ido dejando nuestro personaje secreto han acabado por delatarle.

En esta foto podéis ver a Gloxio oculto bajo un casco integral... en el Blog de Orisoain no ha podido ocultarse tan bien y hemos acabado por pillarlo.

Su escritura, sus horarios de entrada al blog, la procedencia de las visitas, algún que otro detalle revelador... y... aquí tenemos al presunto Gloxio. Un reputado poeta con un alto nivel de verborrea y y facilidad para el verso.

Aquí dejamos una estampa habitual suya, lanzando unos versos para posterior uso en sus poemas y su majestuosa prosa. Todo esto aderezado con una elegante vestimenta, por qué no decirlo también...

¡ EFECTIVAMENTE, EL TITO CARRAS !

jueves, 21 de mayo de 2009

A menos de un mes de EEUU...

Ya queda menos de un mes para estar camino de EE.UU.! Como ustedes saben, el día 20 de junio se acerca y los nervios empiezan a aflorar, sobre todo porque en este mes que nos queda, tenemos aún muchas cosas que hacer (toma esa, me ha quedado un pareado). Primero, los examenes de la Uni, un periodo bonito, relajante, entrañable y divertido en el cual gozamos y disfrutamos de todo tipo de agobios, estresses, nervios y ataques de ansiedad, jejeje. Además, el día 5 de junio, tenemos cita en la Embajada de EEUU en Madrid, por lo que -en plenos examenes-, tendremos que pegarnos un viajecito de varias horas a La Capi. Esto viene de perlas para volver destrozados, descentrados y seguir con los tan ansiados y deseados examenes de junio. Hhhhmmmmm!!! Qué bien!!!


SI QUERÉIS SABER MÁS...

http://www.VERANOUSA.blogspot.com


(¡¡ toma publicidad !!)

DESAPARECIDO EN COMBATE... SORRY!

Es verdad, Maria tiene razón. Hace mucho que no hago nada con el blog, que no escribo, que no lo "animo" de ninguna manera. Lo siento, PERO ES QUE EL BLOG NO TIENE QUE SER SÓLO MIO!!! PODÉIS ESCRIBIR TODOS!!!
Bueno, sin intención de quitarme parte de culpa, está claro que he tenido el blog excesivamente abandonado (el Tuenti me puede...), tanto es así que se me han pasado numerosos cumpleaños de la diversa fauna que puedes encontrarte en Orisoain (Javi, Jon...). Y una falta aun más importante si cabe, el CUMPLEAÑOS DEL BLOG!!! El pasado 26 de abril cumplía 2 años!!! y ni me acordé de recordaroslo. Qué desastre!!

Ni que decir tiene que por supuesto no se ha cumplido casi ninguno de los objetivos que me marqué, ni 4.500 visitas (alrededor de 4.200), ni 250 entradas (170) , NI LA PARTICIPACIÓN. Lo único que hemos logrado ha sido estar más cerca de los primeros al escribir "Orisoain" en Google. Estábamos en la página 44 y ahora estamos en la 6. "Zorionak...".

Bueno, a ver si durante el 3er año de vida del Blog esto va cogiendo más marcha, aunque lo dudo. Eso sí, vosotros/as seguir pasando horas y horas en el Tuenti y no le hagáis ni p... caso a esto!!!

sábado, 21 de marzo de 2009

CENTENARIO DE LA REAL

Para que vayáis entendiendo lo que es LA REAL...

Aquí tenéis una historia de un club contada por "Petón", en "El Larguero" de la Cadena Ser, que pone los pelos de punta. PRECIOSO.